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LO SABES POESÍA

Tiempo, palabra,

Tiempo, palabra,

Tiempo, palabra,
deseo de todos
los padres poetas
que he conocido.

José Pómez
http://www.pomez.net

Vuela en tu búsqueda, liviana, fugaz,

Vuela en tu búsqueda, liviana, fugaz,

Vuela en tu búsqueda, liviana, fugaz,
la mirada de flor, tapizando las hojas,
se rompe, en gotitas, corazones de agua
que refrescan Verano, lleno de agua dura.

Los colores no vistos; que no comprenderías,
saben sus ataduras. No las rehusan nunca.
Yo los conozco bien, los admiro y respeto,
no lo pienses siquiera, ¡no digas que no lloran!.

Cuando no escasea; como el dulce jugo,
lleno de vida tuya, apartando intrusos.
Tierra te recorre, vigilando vereda,
semillas siderales, sentimientos nublan.

Los latidos dudosos, con los golpes de día,
son vida que transforma; de los males que vienen,
nadie es culpable, es la vida que pasa.
Y se hace lo mismo, detrás de las estrellas.

José Pómez
http://www.pomez.net

Estos rosales híbridos de té

Estos rosales híbridos de té

Estos rosales híbridos de té
atormentados por las dos calores:
la del anticiclón de las Azores,
y esa calor por pérdida de fe.
Crecen rápido, y los temeré;
que verdosos resultan matadores
destrozando lo bello de anteriores
esquejes de arriate sin corsé.

Las nuevas varas de savia repletas
acabarán chupando madre planta
hasta acabar con ella si no viene
ayuda jardinero; son varetas
sin flores, ¿llegará poda a manta?;
para conservar en jardín higiene.

José Pómez
http://www.pomez.net

¡Déjame!. Es dolor

¡Déjame!. Es dolor

¡Déjame!. Es dolor
que cierra ojos
sin mirar lo mejor
de los enojos.

¡Déjame!. Es rabieta
según lo leo
que nunca se concreta
en ajetreo

¡Déjame!. No lo digas
es rendición;
cuando en calle fatigas
con un cartón...

...aparece pidiendo
para viagra,
y sonríe estupendo.
¡Déjame!; avinagra.

¡Déjame!. Te lo olvida;
antes que sueño,
roto, tu alma divida
siendo feliz.

Y ahora, ¡déjame!;
como esos dolores.
¡Ay!, duna; ¡Déjame!
con creadores.

Listas; y muy brillantes,
Adondequiera ayer;
Siempre te seguiré.

Continúan enteras,
He ahí resultado;
Unidas por esfuerzo,
Mi hombro es el tuyo.
¡Ay!, poesía sueña...
Con tus limpios relatos,
Emana claridad,
Resucita en el aire,
Acciona, abandono,
Solo, que poema une.

No es papá
fea palabra,
ni es mamá
poca palabra;
pero prefiere
decir: agua.
“Quiero agua”.

Cuando comienza
el niño chico,
casi sin lengua,
lleno de babas,
su diente sale
afiladito
que hace daño.

¡Ay! pobrecito!
infante mío,
te pertenece
el alboroto;
pero recuerda:
alfa te mira,
cociendo ropa...

...del Caballero
y de su Dama
enamorada,
ya por sus versos,
por sus pasiones,
o por su mímica;
puede se quede...

...tan fatigada
llena de gestos
y sin sentido
al descartar
amor posible:
el existente
entre tus letras;

llenas de arena
con las mías,
al rebosar
de ansias azules
que permanecen
allí fondeadas
frente al ocaso.

Recuërdalo
tan bueno es
el que se calla
como el que habla.
¡Toma tu agua!
para saciarte,
serena mente.

Parece una montaña

Parece una montaña

Parece una montaña
vestida de azul sombra,
y refleja la tez verde
en el cielo de la noche;
Es el manto más hermoso
que las ganas y latidos
de encontrase con belleza,
observaron en la vida.

Recortándose la silueta
en los muros de las torres
trece querubines trece
siembran hasta los penachos
cientos de miles de estrellas,
y un farolillo en la cima
consignado entre los bronces;
que te indican el camino.

José Pómez
http://www.pomez.net

¿Qué cansadas sandalias, arrastrando el polvo,

¿Qué cansadas sandalias, arrastrando el polvo,

Con sudor de hermano, es el niño verano,
afortunadamente,
se sobrepone,
alegre.

¿Qué cansadas sandalias, arrastrando el polvo,
permanecen distantes,
en el camino,
con vida?.

¿Qué calzado de cuero, tras larga caminata,
cercano al pueblo,
de su destino,
se para?.

José Pómez
http://www.pomez.net

Una pena ese olvido;

Una pena ese olvido;

Una pena ese olvido;
cuando ahora compruebo
y siento que te lo debo,
que allí no he podido.

Con la miel y la canela
comienzan los deshielos;
el mejor de los consuelos
tú, amor, es quien cincela.

Lo bello no está en mí
que apenas lo fecundo,
bien sabes; eres el mundo
que habita dentro de ti.

TE ADORAN LAS MIRADAS

TE ADORAN LAS MIRADAS

Te adoran las miradas,
tú, las atrae;
luces laureadas
tu alma extrae.

Las paralelas sombras,
las más sencillas,
tú las asombras
con la mantilla.

Bañada de Sol justo
que lo confirme;
la ausencia de arbusto,
y paso firme.

Son tus hijos contentos,
te los mereces;
con todos sus acentos
cumples con creces...

...Señora, olvidándote
de ti en favor
de los demás. Amándote
espectador,

a tu espalda grita
desconocido
que sí te felicita
por el vestido.

A un hada madrina
que luce bella
mirada cristalina
y deja huella.

Ser poëta es ..., no sé;

Ser poëta es ..., no sé;

Ser poëta es ..., no sé;
yo, no sé lo que es ser poeta.
Viven y hablan conmigo
la ignorancia más terrible
y la duda; que me aplastan
con su peso más sonoro;
así qué curioseando
para aliviar esa falta,
le pregunté a los poëtas.

El primero de los poetas.
El cuerpo; sombra de alma
detrás de su dueña, dijo:
ser poeta es ser payaso
vestido con los retales
de los nulos sentimientos
para que los puedan ver
todas las enredaderas
enamoradas del viento.

El segundo de los poetas.
El día; eco de noche,
cántico de luz, ¡ay!, dijo:
ser poeta es vivir
convencido de lo inútil,
y a la vez con esperanza
de hacer ver lo importante,
de lo simple, de lo chico;
a quienes viven veloces.

El tercero de los poetas.
La vida; veneno dulce
que escapa y mata, dijo:
ser poeta es alejarte,
esta tarea imposible
requiere de las mañanas
de las tardes y de las noches
y todavía son pocas
las horas de tu reloj.

El cuarto de los poëtas
es el mar; como mi madre
que busca y da fuerza, dijo:
ser poeta es decir vive
mujer, amante, y amiga;
cuando él de pena muere;
porque tirita de frío
sin comprender la vida
en la madrugada amada.

El quinto de los poetas.
La tierra; Usía, noble,
por fértil señala, dijo:
ser poeta es ser niño
abandonando los libros
para hacer con ellos palos
de portátil portería
donde la razón pequeña
siempre permanece clara.

Y el sexto de los poetas.
La ciencia; escaparate
de las razones, ya dijo:
ser poeta lo requiere
una decepción muy grande,
sin que llegue goleada.
Porque ser poeta es morir
en cada verso escrito
para nacer luego en ti.

Esto es un mensaje para Polanco

Esto es un mensaje para Polanco

Esto es un mensaje
para Polanco
confío que cuaje
que allí están sin banco.

Ya despejo las dudas:
es carpintero
de unas frases agudas
y limosnero.

En ese parabrisas
mira al frente
creo, que es tu divisa;
linda cimiente.

Y yo te cuento
que existe un párroco
bueno y atento,
¡párroco, párroco!.

Que hace mil cuentas
para acabar la obra
algunas lentas
con lo poco que cobra.

Se vendió almanaque,
bello por cierto;
antena trae achaque,
dice el experto.

Abanicos se venden,
rifas sin fin;
y el cajón no asciende
falta un florín.

Capilla esmaltan,
Don Bosco aprecia,
y ahora le faltan
bancas para Iglesia.

En Puerto Real
Iglesia de María
Auxiliadora
busca alegría.

Esas bancas pedidas
vengo a pedir
para tomar medidas
allí acudir.

“Rendidos a tus plantas
Reina y Señora
los cristianos te aclaman
su auxiliadora” (...)

¡Cuánto se asombran sus ojos

¡Cuánto se asombran sus ojos

¡Cuánto se asombran sus ojos
al descubrir la nueva isla!.
Ellos reflejan verdad
acertada en su nombre;
cuando en la calle serena
desfila acontecimiento
de la historia del tranvía,
ya la sonrisa se escucha
al comprar el palo dulce;
cuando averigua secreto
callado del regaliz
que hasta entonces lo ignoraba;
en tarde oliva resulta
simplemente una raíz;
mi vida pura por simple
siempre amanece de gris,
con un destello de luz
de tu estrella liberada.

De niña resulta estanca

De niña resulta estanca

De niña resulta estanca
la selección a mano;
reñida con el Cristiano,
en el horizonte arranca.

Sin buscar alejandrinos
recompone megaterio
con el único criterio
de sus ojos campesinos.

En la suprema esencia
por todos abandonado
es oficio olvidado
en el campo; no en la ciencia.

Removidos son los dones
en permanente inflexión
con un certero tirón
se aclaran los algodones.

Con pequeñísimas muertes
ocultas a las miradas,
y las pobres arrancadas;
se hacen esas plantas fuertes.

Ya secas las amarillas
Flores, ellas nos regalan
su fruto que luego embalan
en las prensadas gavillas.

Buscando un disparate
más grande que molinos
con licencia asesinos,
y los votos con debates.

De niña resulta estanca,
pelota verde, bellota,
de mayor ya se desmota
la apiñada fibra blanca.

Ya derrama su legado
que riega la tierra hueca
e infunde la verdad seca;
cuando llega el invitado.

Ruina de nidos

Ruina de nidos

Ruina de nidos
para prender fuego;
claras plumas arden
benignas y secas,
secas de visión.

Tres días estuvo
cruzando los charcos
de esa marisma,
cristal o espuma
en Sol de la tarde.

¡Ay!, se cobijaba
bajo la higuera
huyendo del gallo,
temiendo espino
y a la carrera.

Rayo de enfado,
plenitud de Luna
atrapada en malla;
late corazón
suave sin nudos.

Sin ella domingos
en bolsillos rotos;
miran permanente
madrugada mía,
áspera y cruda.

Sin ella zapatos
de lija me turban
cuando te camino
tú eres dondequiera
justa, necesaria.+

En mí; tendón flaco
ejerce presión,
me activa la sangre,
me oprime el tobillo
mi media naranja.

Ya no debo estar en el mundo

Ya no debo estar en el mundo

Ya no debo estar en el mundo
Empecé a sospecharlo, Gerónimo,
Porque no me responden saludos;
Ellos no son del mundo, en donde
Se cumple la escritura; tu don.

Giran contactos; rosa en el baile
Emprende la sintética danza
Rodeando al guía flamenco;
Otros serán del mundo amigos,
Ninguno como tú, primerizo
Imitándote verdad del mundo;
Mirando esa tierra tan seca,
Oí, tus pensamientos de almendro.

Inventa corazones; calle San Cipriano

Inventa corazones; calle San Cipriano

Inventa corazones; calle San Cipriano
Saluda al visitante con par de jardineras
Limitan y acompañan las fajas amarillas;
Al preservar la puerta, ¡ay! todos somos uno.


Doble anillo en su dedo; con noticia tardía
Engrandece su alma mirando al horizonte.

Limpio, ya, inventado; corazón con muleta
Es una corrección de lo único que sé:
Orden sin contraorden; Señores de la Isla
Nunca olvidan el cerro de los mártires; Santos.

Se suprime el dolor, prohibido quedará

Se suprime el dolor,  prohibido quedará

Se suprime el dolor, prohibido quedará
como el acto más vil en contra de un ser humano,
con tu ayuda de espinas; hoja de pico verde
esperanza terrestre, miedo, escapa pronto,
lamento ausente en esas manos tan verdaderas.

Llenas de bondad en el último sufrimiento
se olvidará la queja, ya no soplará viento
que busque suplicio como meta, horizontes
de angustia ya se borran con esa risa suave,
que aleja pena a los límites, desterrado
padecimiento; nunca volverá, línea negra,
desasosiego mudo; última pasajera,
chirriar de acero y, arena, porta, contacto
con la orilla más esperada en la varada;
cuando se curvan los arcos por peso de flor.

¡Ay! rota, allí la Luna en pleno día sola
una vez más florece la hermana costurera
tan dormilona como una tarde de Sol
un poco descontenta de nuevo se contempla
feliz sin nada, sin dolor, se encapsulan sueños.

Hoy se nos casa

Hoy se nos casa

Hoy se nos casa
a todos un sobrino;
mi Comandante.

María del Carmen,

María del Carmen,

María del Carmen,
observa lo simple,
a mí, soy, ¡y mírame!;
un soplo de lápiz
en esta libreta
tan llena de cuadros
que no quepo en ella,
y cuando me caigo
parece que existo;
o, así lo pienso
adelantándome
a juicios rápidos.

Pero no me hables
de ese vanidoso,
tan agraciado
por el mismo Dios;
se sabe hermoso,
y por trayectoria
clavel es complejo
vive en su perfume,
en su descarado
color llamativo
insulta al pobre,
fácil, jaramago.

Tú también existes
arrastras consigo
tu don de palabra
que escribes y donas
a los buscadores
de tiempo perdido;
a esos lectores
que saben de penas
en las horas vivas.
Y de alegrías
en las horas muertas
tan disparatadas.

Cuando te escribo
en mi mente hueca
la luz aparece
por la gracia amiga.
“Creo en Dios padre
todopoderoso”.
Que si existimos,
tú, los claveles,
yo y jaramagos;
¿cómo no, nos va
a existir Dios?
Todo ha sido hecho.

Y hasta tus sueños.